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Celedonio García

Costumbres aragonesas, el tiro de barra

 A finales de 1934, Mario Alegría publicaba en la revista Mundo Gráfico un artículo dedicado a dos grandes campeones del "tiro de barra", una de las costumbres aragonesas más típicas.

 

Manuel Bazán, campeón de barra en Aragón con su trofeo. (Foto: Marín Chivite)

COSTUMBRES ARAGONESAS

¿"Quiés juate"un jarro a la barra?

Una plaza de pueblo aragonés. Al «carasol», los viejos, los que precisan —agotados, «vividos», desgastados por e1 trajinar de tantos y tantos días— la caricia solar. «Ellas» hacen primores con las largas agujas y el ovillo de lana. Sus nietos saben bien del abrigo que proporciona a sus cuerpecitos débiles la labor que hace la abuela en el «carasol» de la plaza. «Ellos», con el cigarro, moreno como el rostro, curvado por la presión de los dedos sarmentosos y encallecidos, hablan de política regional y aun nacional, de conformidad con «lo que dicen los papeles», y en ocasiones alientan a los mozos cuando surge el deportivo, atlético, desafío.

No es la hora de misa. Los mozos, fuertes —rostros ocres por el sol—, todo músculo, hablan de lo suyo, del noviazgo último o del que está en perspectiva:

—Pues tú «paice» que le «quiés» decir algo a la «chica’el Royo».

—No, hombre, no; si es que me dijo que la acompañara a «ca» el posadero, porque tenía miedo de pasar por las cuatro esquinas.

La chica del «Royo» y otras chicas sirven de pábulo al comentario juvenil, hasta que un mozo del grupo lanza la frase que es un reto:

—¿No tiramos hoy a la barra?
Inconscientemente, se yerguen los mozos, y ya es la barra el tema de la charla.

—«Ahura», que a «tú» no «ti’hará miaja» e gracia, porque el domingo perdiste dos convidadas.

—¡Y me las vuelvo a «juar»! Tú, «Moreno» —dice dirigiéndose a otro mozo que llega entonces a la plaza—, ¿«quiés juate» un jarro a la barra?

—iComo si «quiés sais»!

Se movilizan los corros. Forman las prendas una especie de punto de salida. Corre el porrón de mano en mano para humedecer las gargantas con el recio vino de la tierra, y comienzan las tiradas.

Jesús Cabezas en uno de sus entrenamientos

APUESTAS, RETOS, PROEZAS...

En estas reuniones atléticas —deporte juvenil, sano, brioso— suceden cosas extraordinarias. Un mozo, por apuesta, consigue una marca inverosímil. Otro, retado por el anterior, logra que el «barrón» realice proezas acrobáticas.

¡Qué cosas no habrá hecho Manuel Bazán para conquistar el título de campeón de tiro de barra!
Bazán, desde «mocete», cultivaba este deporte típicamente aragonés. Cada año sabía superarse y realizaba maniobras de verdadero héroe.

CONTINÚA

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